Juan Porcar Titan Desert

Juan Porcar, un sabio en el backsatge de la Titan Desert

Una parte de mis seguidores de Twiter tiene que ver con el ciclismo. Yo no monto en bici pero con toda esta locura del descubrimiento de la Titan Desert y del proyecto Silencio, se rueda tengo mucha relación con gente del mundo de las dos ruedas –y los pedales, claro-. Durante los diez días que pasé en Marruecos con la gran caravana patrocinada  por Garmin mis contactos ciclistas crecieron muchísimo. No se me escapó una salida, un comentario de aliento a los corredores, una foto de las dunas… Estar allí era una oportunidad única y no podía dejar de compartirla en las redes. Y ya sabéis cómo funciona esto de los likes y los follows. Por eso desde que llegué, en la sección de novedades de mi Twiter siempre hay noticias relacionadas con el ciclismo, y muchos de mis amigos del Facebook van vestidos con maillots apretados y casco.

Estos días todo el mundo habla del Tour de France y a mí lo que más me llama la atención no es si los Alpes van a decidir el podio final de París o no, o si Froom saca medio minuto más a Valverde que a Contador. Lo que me intriga más son los reportajes de “qué hay detrás del Tour de France”, justamente porque yo viví un detrás de la Titan Desert hace muy poco, y he aprendido que ahí, como en todos los ámbitos, lo que a mí me interesan son las personas. Gente de cuyo espíritu de lucha aprendí mucho allí, y de cuya sabiduría sigo aprendiendo aún ahora, varios meses después.

En el backstage de la Titan es donde la autenticidad de las personas estaba a flor de piel. Su vulnerabilidad, su esencia. La semilla de lo que os contaré en Silencio, se rueda. En el día a día, en el minuto a minuto se vivían las lesiones, el cansancio acumulado, la tensión, la emoción, la frustración, la ilusión. Las colas en la enfermería para curar las llagas provocadas por el sillín. Las ganas de arañar dos puestos en una clasificación de más de 600 corredores. El frío de la noche del desierto y el calor sofocante de un sol del que era casi imposible esconderse. Pero no sólo los corredores. Ahí estuvo, al pie del cañón, una organización titánica que afrontaba los problemas según iban surgiendo. Problemas para los que a veces no había un guión preparado.

Juan Porcar Inma Peñaranda

Allí tuve la oportunidad de convivir con una de las personas que más me ha impactado por su sabiduría. Un hombre de pocas palabras, pero escogidas. Juan Porcar, consejero delegado de RPM Events y creador de la Titan Desert. Ahora que el libro va por fin tomando forma, tuve una reunión con él esta semana para hacer un updating. Y la respuesta a mi confesión de que iba a retratarlo todo, a desnudarlo todo en mi libro fue: Lo puedo contar todo tal y como es en mi vida. Una vez más Juan volvió a dejarme claro que es un gran líder, un gran sabio, y una gran persona. Solamente desde esa autenticidad y desde esa exposición es posible sacar adelante un gran proyecto como es la Titan Desert.

Gracias, Juan.

Juan Porcar Twitter @juanporcar y www.juanporcar.com

187 Comentarios
  • juan babot mestere
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    Inma estos dias yo en el tour he sido seguidor, forofo de la carrera como tu lo fuiste en el desierto, con una diferencia yo estaba encima de una bici, ya se que pensaras, como no va estar encima de una bici este loco, pero lo importante es que con bici o sin bici, son experiencias inolvidables

    Que pases una buenas vacaciones, aunque por las fotos que veo.me parece que esto de desearte buenas vacaciones sobra.

    Un abrazo

    26 julio, 2015 a 07:04
    • inma peñaranda
      Responder

      Joan, te admiro por la pasión que vives lo que haces «vamos sigue pedaleando» el camino es llegar lejos que no el primero. Una abraçada

      26 julio, 2015 a 16:36

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